jueves, 4 de junio de 2009

Souvenirs

Cuando estoy sola, me pongo a pensar en ti. Es algo que no puedo controlar. Simplemente apareces en mi mente y ya no te puedo sacar de ahí. Visualizo tu imagen y me parece tan clara y real como si de verdad estuvieras ahí conmigo. Puedo ver cada uno de los detalles de tu cara, de tu ropa, de tu cabello. Veo perfectamente bien tus ojos, negros y brillantes, como oscuros guijarros sobresaliendo de la corriente de un riachuelo. Distingo tus labios entreabiertos, esos labios que incitan a los míos con su suave y fina textura, esbozando una débil sonrisa de manera casi imperceptible. También veo tu nariz, ésa contra la cual he frotado la mía y donde he depositado mis besos con tanta ternura. Puedo ver tu cabello negro y revoltoso, brillando como si despidiera un fulgor propio. Ahí estás, frente a mí.

Me gusta tanto verte en mis recuerdos. Me siento tan bien cuando apareces. Ya no estoy sola porque evoco tu presencia a mi lado. Y entonces una sensación rara e indescriptible se me clava justo en la boca del estómago. Luego exhalo un suspiro increíblemente prolongado, y aunque podría decir que resulta hasta doloroso suspirar de esa manera, no me desagrada si lo hago por ti. Entonces sonrío porque recuerdo lo mucho que te quiero.

Cuando por fin te veo en persona, me sonríes con amabilidad. Me acerco lentamente a ti y mis labios rozan los tuyos por un breve instante a modo de bienvenida. Tus brazos me rodean con calma y me liberan un par de segundos después. Quiero decirte cuánto te he extrañado, cuánto he pensado en ti, cuánto te quiero. Quiero decírtelo otra vez.

Entonces me miras con aire distante y, por una fracción de segundo, me pareces adorable. Tus labios comienzan a abrirse y el aire entra en tus pulmones. Quisiera ser ese aire. Dejas salir la frase.

- Hola.

Y te respondo.

- Hola.

Y algo dentro de mí protesta. “Hola". La ironía. Tanta sed y no beber más que un sorbo. Me tomas de la mano; caminamos en silencio. Y mientras deshojamos los minutos, las horas, los días, los meses, miro las copas de los árboles, formando una bóveda vegetal y translúcida sobre nosotros. Me aferro con fuerza a tu mano y seguimos caminando.

1 comentario:

Heich-Ess™ dijo...

Waaazzaaaaaaaa!!!

Qué cursi hahaha, está bonito, me gustó ^^

Palabra del Heich-Ess™
Sweet Dreams!!